7 de noviembre de 2012

No callo mis motivos



Pongo cara a muchos parados, me sobran diputados.
Hablo con  estudiantes, más mentiras de los gobernantes.
Escucho a funcionarios,  apestan los partidos mayoritarios.
Me río con artistas, no creo a los que dicen ser socialistas.
Hablo con sanitarios,  me jode el favor al empresario.
Arreglo el mundo con titulados,  no me cuadran sus resultados.
Veo gente sin su dinero,  me enerva la ayuda al banquero.
Lloro con el emigrante, me cago en su talante.
Comprendo al dependiente,  se engordan su cuenta corriente.
Dialogo con becarios, me descuadran los grandes honorarios.
Entiendo al inmigrante, me descoloca su mayoría creciente.
Vivo con el autónomo, me asombra  su aquí vale todo.
Vivo de ser maestro, me enfadan sus conciertos.
Comparto vinos con obreros, me encienden los favores al clero.
Veo gente que vive al día, no me encaja la monarquía.
Los nuevos no ven futuro, y ellos siguen a lo suyo.



El 14 de noviembre yo paro: para oír, hablar, reír, llorar, gritar… pero no voy a callar.